El objetivo de reducir el impacto ambiental de las operaciones logísticas, minimizar el uso de recursos naturales y energía. Esto se puede lograr mediante la implementación de prácticas y tecnologías.
La regulación medioambiental tiene un impacto significativo en la logística moderna, debe cuidar el entorno existente, minimizar el impacto de sus operaciones, desde la reducción de las emisiones de CO2 hasta la adopción de embalajes sostenibles, las empresas deben se adaptan a las demandas medioambientales.
Que se basa en modelos de negocio que reemplazan el concepto de fin de vida útil con la reducción, la reutilización, el reciclaje y la recuperación de materiales en los procesos de producción, distribución y consumo, operando a nivel micro y macro